Lo reconozco, soy un mujeriego.
Como en la película de Robert Altman "El Dr.T y las mujeres", Ellas me han rodeado como un enjambre.Han sido mis mejores y peores amigas, me han contado sus problemas, me han adorado, me han detestado, han intentado transformarme en el hombre de sus sueños, han sido generosas y posesivas conmigo, me han hecho reir y han conseguido agotarme a veces. Supongo que mi condicion natural me ha hecho proclive a rodearme de estos curiosos seres desde pequeño.¿Cuál de ellas nombrar primero? ¿A mi madre?¿A mis hermanas? Creo que nunca llegaremos a comunicarnos del todo porque para que la relación funcione es necesario mi silencio sobre muchos aspectos de mi vida.¿A mi primera y gran amiga del alma N.? Es la amistad más antigua que recuerdo, y todavía mantengo con ella una relación de conexión absoluta, también es la única persona con la que me gusta hablar por teléfono.Durante años fuimos los potenciales novios de preescolar, hasta que el cuerpo hizo su elección definitiva. Durante años mantuve dos grupos de tres amigas; en El Hierro estaban N., L. y A, las tres bellísimas, las tres grandes personas. "L" era la encarnación de la Lolita de Nabokov, hermosa como una sirena desde niña, de cabello infinito y risa clara, todos la amaron tarde o temprano. "N" era gimnástica, atlética, de alma limpia , una persona sin dobleces, sin trampas, todo lo contrario que "A", de compleja personalidad, extremadamente inteligente y llena de contradicciones, aunque también muy hermosa.ELla fue la primera en abandonar el grupo, aunque acabó siendo novia de un amigo mío.
En Tenerife mi grupo de tres eran "N", mi amiga más antigua, "I", intrépida y aventurera, de caracter durísimo y terca en sus opiniones, acabó por enfadarse con "I2" y nos abandonó a todos. "I2" fue la última en llegar , hemos estudiado juntos y es una gran compañera, amante de los cantautores y el sol, eficaz y tierna aunque con una inmerecida fama de mal carácter. Madrid trajo primero a S. , de opiniones tajantes , a C. , insólita y desconocida para casi todos, fuimos novios durante un tiempo , y sobre todo trajo a V.
Recuerdo el primer instante en que ví a V, vestida con una chaqueta de cuero negro y su larga melena.Me recordó a la foto de Laura, la hija de Isabel Allende ( más y más mujeres) que aparecía en la portada del libro del mismo nombre.Luego nos conocimos en un ejercicio de conversación automática en los jardines del actual Museo del Traje, que por aquel entonces era de Antropología.Ese mismo día fuimos a comer y hablamos de Nabokov , de fotografía y de viajes.Fue mi cómplice, mi gran compañera de proyectos y viajes, una amistad tan próxima que llegó a ser confundida . En teatro apareció Al. , personaje fundamental de los años que llevo en Madrid y que después de repetirme incansablemente durante años que era el hombre de su vida, se marchó a su ciudad y cortó toda relación ( aparte de unos mensajes que, de manera misteriosa, llegan de tanto en cuanto, para anunciar que, por ejemplo, ha pasado el fin de año en Nueva York). Al. era frágil y complicadísima, creo que nunca llegó a perdonarme mi opción sentimental ni yo a entender el abismo que había en su corazón.Bl. apareció al final de la carrera y conectamos desde el principio, aunque acabó siendo una grandísima decepción.Una niña imaginativa disfrazada de niña burguesa, nos contamos todas las confidencias durante un año para que luego simplemente me abandonara al cambiar de grupo de amigos.Sus amistades son estrictamente circunstanciales, no perduran. Y más y más mujeres, está C. la abogada talentosa de enorme corazón, está M. con la que compartí noches por sórdidos bares de ambiente en las islas, está Sex. de abruptas formas pero buena a rabiar, insegura y con un miedo patológico a ser rechaza por los demás. Y tantas, tantas otras…. S. , escritora y ejecutiva agresiva, G. la italiana que hablaba español con acento de Javalquinto, M. la chica de aministía, R. la actriz excéntrica, AlL de voz meliflua y vasta cultura….
Casi lo único que puedo hacer es nombrarlas, hacer apuntes sobre ellas y sus extrañas personalidades, y guardar todo lo que me contaron, todo lo que confesaron esperar de la vida, del amor.Todas querían ser más flacas, todas querían un hombre que no encontraban, todas tenían miedos y valentías.Algunas me amaron ( las menos ) y acabaron decepcionadas.A algunas amé ( a mi manera) y me abandonaron. Como homenaje a todas ellas, el disco Mullers, de la cantante barcelonesa Sita Nin.
Y para todas, un beso y gracias por vuestras sonrisas.Pero ahora prefiero mis amigos heteros.
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Hace 12 años