miércoles, 17 de septiembre de 2008

Frappuamigos con nata y extrashot

¿Quién recuerda la vida antes de Starbucks? ¿Existió realmente?¿qué tiendas o bares ocupaban los múltiples locales que hoy pertenecen a la franquicia americana?

El caso es que un día como otro cualquiera apareció en cada esquina, y nos quedamos enganchados.Descubres esos cafés con caramelos, con natas, batidos con hielo, con pepitas de chocolate, con crema, calientes o fríos, en vasos grandes de cartón, con shots y extra shots....y te conveces de que Starbucks es el mejor café del mundo.

Te acoge en sus sofás, te pasas tardes enteras sintiéndote super moderno y no te planteas ir a otro lugar cuando quedas para tomar café.

Pero al cabo del tiempo ocurre algo.Una tarde te entra la modorra después de comer y te apetece un café.Pero un café de verdad.Uno de esos pequeñitos y negros, de bar de toda la vida, con sabor fuerte e intenso.Y la sola idea de tomarte un Doble Expresso Machiatto tamaño Tall con extra-shot y sirope te da PEREZA, porque sabes que , en realidad, si le quitas todo eso, el café de Starbucks es bastante sosito.

El caso es que , yo que siempre he sido una persona demasido sociable, empiezo a darme cuenta de que muchas de las personas que conocí al llegar a Madrid y que llegué a pensar que eran imprescindibles o muy importantes no son más que una pantomima, como un Starbucks, que para ocultar que no tiene café de verdad tiene que decorarse con mil adornos. Así me he visto atrapado en amistades que son bolas gigantes de nata con siropes y muffins y caramelos y toffes y de todo lo imaginable pero totalmente DESCAFEINADAS.
Quiero dejar claro que no es que éstas personas sean descafeinadas, es nuestra "amistad" la que no tiene sustancia, basada en lugares comunes y noches de marcha compartida pero que no resistirían un mínimo soplo de viento.Y vaya si está soplando el viento este año, que se lo está llevando todo.

Así que haciendo un ejercicio de looping, voy a devolverme al momento en que llegué a Madrid, hace siete años, y voy a ver dónde quedaron las personas que eran café de verdad, café negro , fuerte y cálido, del que quita el sueño y te anima las tardes.

Y esta vez no me dejaré engañar por los adornos.

pd_ y si os gusta, como a mí, el café bien cargado, hay una cafetería en Argüelles, en la calle Ana de Mendoza, que sirven café portugués de la marca Delta que tiene un sabor muy tostado.No se como se llama pero tiene el cartel de Delta en la puerta.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Laberinto de Pasiones

El Laberinto de Pasiones es una película de Almodovar y además es un bar en la calle Mendoza, en Malasaña.

Pero es que además es mi vida.

Conocí a B un més después de conocer a A, de hecho cuando ya estaba saliendo con él.Mi obsesión con B me llevó a seducir a C, que era su novio entonces, y luego a D que fue su novio más tarde. Durante la persecución de B conocí a E,que además de muy amigo de B es amigo del compañero de piso de A, al que llamaremos F, que ha estado liado con A, B y conmigo.Con E mantuve una relación de amor odio durante un año mientras no reunía valor para dejar a A. Como venganza hacia B planeé ligarme a D, como antes he dicho, pero resulta que me cayó muy bien y le cogí muchísimo cariño.Al conocer a D conocí también a sus amigos, entre ellos a G y H que salieron juntos, habiéndose liado H y D sin que G lo supiera.Como me gusta mucho flirtear, yo les envío mensajitos a H y a G por separado y ellos me responden, pero no sé si entre ellos lo saben. A D logré robarle unos besos pero me presentó a su amigo I , con el que finalmente me lié.Aparte de todos ellos, tantos los amigos de B como los de H se conocen y han tenido líos entre ellos, y con casi todos he tenido intercambio de mensajes a altas horas de la madrugada.

Este tipo de juegos, en el que al final siempre me quedo atrapado, son divertidos al principio pero acaban resultando agotadores.En el Laberinto de Pasiones de Malasaña preparan cócteles con nombres de películas de Almodovar, y el que corresponde a ésta pelicula es una combinación letal de Ginebra, Vodka, Ron y Cointreu a partes iguales con media parte de lima y otra media de campari. Es un coctel rojo y brillante como la sangre, con un toque amargo y ácido , y aunque se bebe muy fácil porque el Campari dismula la cantidad de alcohol brutal, emborracha y deja tremendas resacas. Cuesta 6 euros.


Este año me apetece algo más dulce y que no deje resaca.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Las croquetas no son sexys.

Las croquetas me gustan tanto,
que me gustan hasta las que son malas

De esas chuchurrías y harineras, que no saben a nada y es como comer un puñado de tierra.Cuando tengo el día de bajón siempre me da por comer croquetas - a otros les da por el chocolate, por los helados o por el alcohol- , sobre todo las de bacalao.

Este finde no he comido croquetas pero he estado muy cerca, tras mi café con el Doctor 10, del cual pensé que había salido airoso. Pero tras dos botellas de cava el viernes volví a mandarle mensajes y a quedar como un débil. Él, muy cordialmente y sin que se le moviera literalmente un pelo me recordó que entre nosotros no había nada. Yo ya sé que no hay nada.
La diferencia es que él tiene clarísimo que nunca habrá nada en el futuro.Y me molesta.

No hay nada más sexi que lo inaccesible.Nadie es más atractivo que aquellos a los que no se puede tener. Hay personas que transmiten eso y otras que no.Lamentablemente me incluyo en el segundo grupo.

Las croquetas y yo tenemos ese punto de que a todo el mundo le gustan, pero todo el mundo sabe que siempre habrá una croqueta cerca y por lo tanto no son tan deseables como un canapé de caviar, aunque el caviar no sea tal y sean huevas de lumpo.Además una croqueta nunca te dirá que no.El caviar, a pesar de su exquisitez, puede provocar insatisfacción.

Perdido ya como estoy en la metáfora croquetil, diré que tras la triste desaparición de La Croquetería de Malasaña, a mi me gustan las de la Taberna del Desengaño que se encuentra - cómo no - en la calle Desengaño, detrás de Gran Vía.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

El aguacate es la felicidad

Dicen que el aguacate da la felicidad
-es mentira-
el aguacate ES la felicidad.

Es verde y untuoso, combina con todo, vuelve espectacular cualquier ensalada vulgar y además es prohibitivo, es decir, es un LUJO.
Y no lo pienso solamente yo, varias personas se han declarado devotas aguacatófilas en cuanto han reflexionado y recordado instantes de felicidad alrededor de un coctkail de gambas, un guacamole o un batido de aguacate.

El batido de aguacate es algo que no te imaginas hasta que no lo pruebas, y sin embargo es una fruta como cualquier otra.En Canarias es más común pero aquí en Madrid lo preparan de muerte en el restaurante COYOACÁN que como no podía ser menos está en Lavapies, ese pozo de multiculturalidad.A mi de México me gusta todo; la comida, las rancheras, las peliculazas de María Félix "La Doña" , hasta esos grupos de pop absurdo como Miranda o Belanova que han sacado el mariconeo centroamericano a la luz. Coyoacán es un mexicali de diseño ( nada de fotos de Zapata y kitsh tex-mex). inspirado en la arquitectura de Luis Barragán que es uno de esos arquitectos de factura exquisita y minimalismo del de verdad. Todo el restaurante está pintado en rosa méxico y amarillo y tiene unas tinajas gigantescas y bolas metálicas. La comida está de muerte y me inspira a cantar "la tequilera".

Las rancheras tienen letras tremendas que a mi me llegan de manera muy fuerte.Tengo muchas favoritas pero hay una que se llama "La Noche de mi mal" que puede explicar mi relación con Dr.10 .Ayer quedamos para tomar un café y demostrar lo amigos que somos y lo superada que está nuestra relación frustrada. No diré nada más, solo la letra de la ranchera.

"por eso fué que me viste tan tranquilo/
caminar serenamente bajo un cielo más que azúl/
después, ya ves/
me arrastré hasta donde pude/
me quedé llorando a mares/
para que no me vieras tú"

Cantada por Chavela , sin más instrumentos que su voz rota por el tequila y una guitarra es sublime.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Cafeterías de Museos

Siento una gran ansiedad esta mañana.Últimamente me dan estos asaltos de miedo injustificado durante las horas de trabajo y no lo entiendo; me siento como si estuviera a punto de ocurrir algo malo. Puede ser también porque ayer me acordé de el zamorano, por no decir su nombre verdadero.

Yo que suelo pecar de un desinterés general por la gente que conozco, en el caso de Zamora tuve una obsesión instantánea, desde el mismo momento en que le conocí hace dos años. Le perseguí como nunca lo había hecho, quise amarle y hacerle daño sucesivamente, seduje a sus dos novios, conocí a su hermano, me hice amigo de sus amigas...todo para nada. Tuvimos sólo un escarceo en una fiesta que él resumió sabiamente en la frase " te lo debía hace tiempo".
Al día siguiente dejó de hablarme, de responderme a los mensajes, de todo.

Ayer, mientras tomaba café en la cafetería del Museo Tipográfico Nacional, en el Barrio de las Letras, pensé mucho en èl. Siempre he creído que lo que me enganchó a Zamora fue su silencio; dos veces le pedí que por favor me mandara a la mierda, que me dijera que le dejara en paz, pero nunca quiso.Creo que disfruta jugando con las personas, o al menos conmigo. Es una licencia que sólo se pueden permitir las personas muy bellas.

La cafetería del Museo Tipográfico es pequeña y el café normal, pero me gusta porque los domingos casi no hay nadie, bueno, casi nunca hay nadie, y como el Reina cierra por la tarde y el Caixa está siempre petadísimo, tuve que refugiarme para pasar unas horas sólo después de un finde de mucho trajín teatral.

Ayer le abrí una ventana en el messengera Zamora.No sé si me tiene bloqueado y no llegan mis mensajes, pero sí que le veo cuando se conecta.Le escribí que nunca sabría cuanto lo había querido.Esta mañana me ha dado verguenza de mí mismo.