martes, 28 de julio de 2009

El contexto de las Papayas

Pobres papayas descontextualizadas.

La papaya es una de esas frutas tropicales que deben cogerse del árbol muy maduras, y por eso creo que nunca podrán ser comunes en los supermercados de Madrid.Si se recogen verdes se quedan con un sabor amargo, alcalino, como de chupar jabón, y por eso algunos de mis amigos que la han probado, que son pocos, dicen que es una fruta malísima.En el Ahorra Más las venden partidas por la mitad, tal vez para que la gente que no sabe cómo son las vea por dentro y se deje seducir por su color naranja y sus pepitas negras.

Pobres papayas amargas y caras, incomprendidas.Las dos semanas que estuve en la Isla recogí yo muchas papayas, pues allí crecen como lo que son, casi una mala hierba, un árbol que se reproduce frenéticamente y que es generoso en frutos.Muchos veranos en la isla han tenido el sabor del batido de papaya, y de mango también para qué negarlo. La Isla empieza a transformarse , si no lo está ya, en un territorio de nostalgia donde todos recordamos los veranos que han pasado y no volverán.En cierto sentido, no hay futuro posible en la Isla, todo es según lo que ha sido , todos nos recordamos por la amistad que nos unía cuando teníamos quince años y los veranos duraban tres meses y la Isla tenía tiempo de imponer su tiempo detenido y elástico sobre nosotros.Uno de esos veranos fue mi primer primer beso.Si, mi primer primer.El segundo primer beso ocurrió algunos años después, una noche de fin de año y de cambio de milenio que ya contaré. Pero mi primer primer beso fue con Y. , yo tenía catorce años y una camisa de pana roja sobre una camiseta blanca que me parece que la estoy viendo, y una amiga suya se acercó y me dijo que le gustaba. Creo que quiso ponerle los cuernos a su novio, y decidió que yo podía ser tan bueno como cualquiera.Nos escondimos en una calle de la pequeña capital de la Isla y nos besamos a pesar de que yo no sabía hacerlo y supongo que lo haría fatal.Al día siguiente volvió con su novio y me negó el saludo, así que a día de hoy seguimos sin saludarnos como si nunca nos hubiéramos conocido, como si mi primer primer beso no me lo hubiera dado ella.

Las papayas me han puesto melancólico, será que necesito unas vacaciones largas , será que necesito dotarme de un contexto contra la amargura, para que la gente vea que sigo siendo dulce por dentro.

Lo que si se encuentra en Madrid es la confitura de papaya, una mermelada dulcísima y con mucho clavo, que se puede comprar en el supermercado latino La Taguarita, en la calle de La Palmera , en Tetuán.

martes, 21 de julio de 2009

Mrs Dalloway se ve pimpante.

La señora Dalloway decidió que compraría las flores ella misma.

La señora Dalloway decidió también que llevaría a arreglar esos vaqueros que llevan un año con un agujero y esas zapatillas de la marca del Pato que necesitan ser recauchutadas. La señora Dalloway ha decidido mirarse en el espejo y verse llena de ventajas.A la señora Dalloway le han sentado de perlas las vacaciones en el campo, y piensa que acudir a procesiones larguísimas y hacer mucho trabajo agrícola le han aliviado de muchos pesares que resultaban ser puras fruslerías.

La señora Dalloway piensa que lleva mucho tiempo tocándose la chirla en su casa y que por eso se va a ver una Zarzuela el miércoles y Pasión sin puñales el jueves porque le gusta mucho Angel Pavlosky . La señora Dalloway piensa que lo que se ve en el Museo Arqueológico y en la Sauna Man es casi lo mismo .

La señora Dalloway esta ajardinando con especies variadísimos un jardín en la Granja de San Ildefonso y además compra kéfir de vaca y se lo come con piña porque piensa perder algún kilito aprovechando el calor.

La señora Dalloway sigue recibiendo un mensaje por cada cinco que envía, pero ha asumido que su signo azteca es el Águila y que su destino es seguir currándoselo. La señora Dalloway reconoce que nunca se le ha dado mal y que no ha recibido nunca mensajes tan currados como los que ella envía.

La señora Dalloway está contenta y qué coño, está encantada de haber descubierto a Chabuca Granda y a Mercedes Pinto, cantante peruana y escritoria canaria respectivamente.

La señora Dalloway os recomienda fervorosamente que conozcáis el Espacio Canarias , en Alcalá 90, y que conozcáis a Dácil, fotógrafa, dj y mujer fantástica.