Estoy intentando no leer a Capote.
El pero vicio de los escritores muertos es que no escriben ya más, y Truman no fue especialmente prolífico."Desayuno en Tiffanys", por ser de las más conocidas, la tenía yo condenada al ostracismo hasta que, de manera inevitable, tuve que llevármela de la librería estas navidades.
Con decir que es una obra maestra absoluta e incontestable supongo que será suficiente.
Holiday /Holly Golighty, la protagonista, dice una frase que me resultó profundamente estética: " Los hombres son preciosos,algunos lo son, él lo es, y tú ni siquiera le miras".
Quiero repetetirla hasta que quede separada del libro que la contiene:
Los hombres son preciosos, algunos lo son, él lo es, y tú ni siquiera le miras
Los hombres son preciosos, algunos lo son, él lo es, y tú ni siquiera le miras
Los hombres son preciosos, algunos lo son, él lo es, y tú ni siquiera le miras
El arte en general se ha encargado de explicar a través de siglos la belleza de la mujer.Los hombres, hasta los más sensibles, han rechazado acercarse a disfrutar de la belleza de los propios hombres para no perder su hombría.
Pero yo he mirado a algunos, y eran verdaderamente preciosos.
He visto unos ojos azules como el hielo engarzados sobre una sonrisa de labios carnosos.
He visto un cabello rubio que enmarcaba un rostro de bella perversidad.
He visto un cuerpo esbelto y altísimo tumbado desnudo, abandonada su fuerza al placer.
He visto un desnudo tierno iluminado por un triste flexo de piso de estudiantes.
He visto un cuerpo de gacela caminar por un pasillo balanceando una erección como un monumento autónomo.
He visto lunares recónditos, cicatrices antiguas, pliegues íntimos, pieles de distintas texturas, gotas de sudor resbalando por distintas espinas dorsales, y ese gesto tenso que precede al orgasmo en algunos rostros.
No son ni muchos ni pocos, son simplemente ellos, y siempre guardaré ese instante en que tuve el valor y la ocasión de poder mirarles.