miércoles, 4 de febrero de 2009

Espejos y mentiras

Nunca un espejo me llamó guapo.
Alguno, despistado, me llamó elegante, los más coquetos incluso me miraron lascivos y encontraron belleza en algún pliegue, en alguna hondonada, en algún mechón descolocado, pero durante un instante fugaz.

Tengo una de esas caras que mejoran con cualquier añadido; me quedan bien las gafas, me queda bien el bigote, me queda bien la barba, incluso el maquillaje cuando la ocasión lo ha requerido.

Pero una vez tú me dijiste que yo era sexi.

Una sola vez.
Y yo te creí.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Los espejos nunca mienten, pero te dicen lo que tu crees que te estan diciendo.. Los espejos nunca fueron objetivos.. ¿Quien te dijo sexy eh? e.e :D

Cohen dijo...

quitate las gafas
la barba
el bigote
rapate la cabeza
y pintate un lunar
a ver que pasa!