Después de siete años en la cárcel, Daniela Suarez planeó la fuga perfecta para asi poder llevar a cabo su venganza definitiva.Encargó a una amiga que , en la próxima visita, le trajera un kit de maquillaje y una peluca blanca. Con dicho material, y frente al espejo dorado de su celda rosa, Daniela Suarez se pintó arrugas y manchas, se colocó su peluca de anciana y así disfrazada abandonó la cárcel ante la indiferencia de las guardianas. Una vez recuperada su libertad, y con el propósito de empezar una nueva vida, tiñe sus rubios bucles de negro azabache y cambia de nombre.Ahora Daniela Suarez es y será Emperatriz Ferrer.Quiero recalcar que la celda de su prisión estaba pintada de rosa. Tal es el argumento de la novela La Dama de Rosa, de 1986, protagonizada por Jeannete Rodríguez.
Qué culpa tengo yo si El Hierro está casi tan cerca de suramérica como de Europa, y he crecido oyendo nombrar ciudades que seguramente no visitaré como Santa Elena del Guairé, Upata de los Carreteros o El Tigre.Qué culta tengo yo de no haber visto Curro Jiménez ni Verano Azul sino las grandes telenovelas venezolanas , sentado entre mis hermanas y mi madre, si puedo cantar las sintonías de Inés Duarte ( Secretaria ) , Rubí, Manuela, Cristal o Agujetas de Color de Rosa.Quién podría reprocharme que haya soñado cien veces con llamarme Emperatriz y quere vengarme de la malvada Marión y recuperar el amor de Tito Clemente.
Como en un serial hispanoamericano, iberoamericano, latinoamericano y suramericano protagonizo mi propia telenovela día a día, pero por fin la gran segunda temporada está a punto de terminar y de estar lista para ser editada en DVD. En la primera temporada asistimos a la llegada a Madrid del joven protagonista para hacerse un hombre de provecho, su incursión en el mundo del teatro y de la noche, sus relaciones fallidas con las hembras de la especie humana y finalmente, en el último capítulo de aquella lejana primera temporada, lo vimos entrar en aquella fiesta definitiva de mano de su hermano del alma que se llamó En Plan EPT. En la segunda temporada , que se ha hecho larguísima y agotadora, nuestro prota ha cambiado de peinado, ganado y perdido peso, se ha vestido de popero , de emo, de moderno y de preppy , ha tenido una relación con trasfondo dramático y otras pequeñas, intensas o intrascendente. Seguramente por no haber hecho pausas suficientes entre temporadas, los últimos capítulos eran una mezcla borrosa donde el personaje buscaba un nuevo sitio en la ciudad, una época de transición. Como en todo buen serial, personajes que parecían fundamentales han perdido peso y han desaparecido, ha habido apariciones estelares pero que han durado poco, villanos que llegaron con disfraces de payaso y buenos que acabaron engordando y enseñando sus carnes en una piscina.La riqueza en personajes secundarios y la relación que entre todos ellos se ha establecido sea tal vez lo más interesante de la temporada, eclipsando en buena medida la presencia del protagonista que se ha limitado a ser el nexo de unión u observador impasible la mayoría de las veces. Como una Ally McBeal del siglo XXI, el protagonista intenta siempre encontrar el amor mientras pierde peso, se forja un prestigio profesional e intenta olvidar organizando fiestas. Pero por fin, en los últimos episodios, el protagonista ha recobrado algo de coraje , acabando con varias tramas que llevaban abiertas demasiado tiempo para ser de interés ya, encontrando nuevos personajes que puede que tengan papeles interesantes a la vuelva del verano, zanjando muchos asuntos pendientes.El hermoso y malvado Doctor 10 ha desaparecido de la trama, como la Rubia Zamorana, como el melancólico Niño Melón, y otras y otros tantos. De la tercera temporada no sabemos nada, solo que hay una necesidad de cambio de paisaje del personaje y de nuevas tramas igual de entrevesadas pero frescas. ¿Veremos por fin al prota embellecerse a base de gimnasio? ¿ comenzará una carrera profesional ? ¿cambiará de ciudad o país? ¿encontrará el amor ?
Esperemos que si.
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Hace 12 años